Un último adiós a Eduardo “Gato” Romero

El “ex” golfista e intendente de Villa Allende falleció el pasado 13 de febrero a los 67 años.

Eduardo fue uno de los golfistas argentinos más importantes de la historia: tuvo una larga trayectoria en el Tour Europeo, donde más se destacó. Allí jugó en el PGA Tour y triunfó en la gira de veteranos de los Estados Unidos. Ganó el Abierto de la República y llegó a terminar la temporada 2002 en el 19° puesto del ranking mundial. Por eso recibió múltiples premios individuales.
De origen humilde, nació frente al campo de golf de Villa Allende, donde su padre fue caddie e instructor. El joven Eduardo hacía trabajos de carpintería y jardinería y a la tarde ayudaba a su padre en el golf. En 1978 se casó con Adriana García, con quien tuvieron una hija, Dolores, en 1981. Recién a los 29 años comenzó su carrera como jugador profesional; uno de sus primeros torneos fue el Abierto del Norte de 1984.
El 27 de diciembre de 1989 Romero recibió además el premio “Rombo de Oro” por su “excelente campaña por distintos links del mundo”. Eso fue unos días previos a que lograra el premio “Olimpia de Oro”. Y es que ese año fue el comienzo de su éxito en el deporte.
En el año 2000 recibió el Premio Konex de Platino como el mejor golfista de la década 1990-1999. En 1990 y 2010 recibió el Premio Konex (Diploma al Mérito como uno de los cinco mejores golfistas de la década en Argentina).
Romero ganó más de 80 torneos en Latinoamérica. Representó numerosas veces a Argentina en la Copa del Mundo y en la Copa Alfred Dunhill y participó en la UBS Cup en 2002 y 2003.
Quien hace trampa en el golf, hace trampa en la vida», le dijo una vez su padre y maestro. La frase puede extenderse a las virtudes: el esfuerzo, la generosidad, la paciencia, la imaginación, la perspicacia.

Cuando aún estaba en plena carrera deportiva comenzó a interesarse en la política y en 1999 declaró: «Uno de los sueños más grandes que tengo es ser, algún día, intendente de Villa Allende. Sé que tengo el apoyo del 80% de la gente». Hacia 2013 comenzó a planear la candidatura. En 2015 se presentó como candidato por el partido Propuesta Republicana y ganó las elecciones, superando a Héctor Colombo, de Unión por Córdoba con un 45 % de los votos, para cumplir así con sueño.
Romero tenía un problema de salud oncológica por el que en diciembre se había internado en Córdoba capital. A fines de enero había escrito una carta pública dirigida a los vecinos de Villa Allende donde comunicaba que se tomaba licencia de sus funciones como intendente, de su segundo mandato consecutivo, para seguir con el tratamiento.
El “gato” Romero nos dejó un legado importantísimo, no sólo por lo que fue como deportista, sino también por lo que fue como persona…
¡Te vamos a extrañar Eduardo!